domingo, 24 de junio de 2018

NOSTALGIA

Una ligera brisa que de la mar procede
mece suavemente mis blancos cabellos
apartándolos de mi rostro,
dejando al descubierto
las huellas que el tiempo en él ha marcado.

Cierro los ojos y me dejo seducir por el rumor lejano de las olas, que con su interminable ir y venir
adormece mis sentidos.

Solo la mente permanece alerta
haciéndome recordar lo que olvidar quisiera.
Mi juventud perdida, mis sueños incumplidos,
mi amor querido...

De sol a sol, de luna a luna,
primavera, verano, otoño e invierno.
Día tras día, año tras año.
Lacerantes heridas mi corazón alberga en eterna agonía


 que lamenta cada instante lo que pude hacer y no hice, lo que pude ser y no fui, lo que pude amarla y a otra
amé.

 El graznido de las gaviotas revoloteando sobre mi cabeza
me hacen volver a la realidad.
El sol ya se ha ocultado dejando tras de sí un cielo rojizo
y una lágrima en mi rostro.




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